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  • Metadata

    • Document type
      Review (monograph)
      Journal
      Mélanges de la Casa de Velázquez
      Author (Review)
      • Cunill, Caroline
      Language (Review)
      Español
      Language (Monograph)
      English
      Author (Monograph)
      • Pizzigoni, Caterina
      Title
      The Life Within
      Subtitle
      Local Indigenous Society in Mexico’s Toluca Valley, 1650-1800
      Year of publication
      2012
      Place of publication
      Stanford
      Publisher
      Stanford University Press
      Number of pages
      324
      ISBN
      978-0-8047-8137-4
      Subject classification
      Social and Cultural History
      Time classification
      Modern age until 1900 → 17th century, Modern age until 1900 → 18th century
      Regional classification
      America → North America
      Subject headings
      Valle de Toluca
      Indianer
      Sozialgeschichte 1650-1800
      Original source URL
      http://mcv.revues.org/6873
      recensio.net-ID
      ec56f0f0d81b4500ab6c1f9801783aac
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Caterina Pizzigoni: The Life Within. Local Indigenous Society in Mexico’s Toluca Valley, 1650-1800 (reviewed by Caroline Cunill)

El corpus documental que sirvió de fundamento al libro de Caterina Pizzigoni, The Life Within: Local Indigenous Society in Mexico’s Toluca Valley, 1650-1800, está conformado por una serie de más de 220 testamentos indígenas redactados en lengua náhuatl en el Valle de Toluca en los siglos xvii y xviii. La mayoría de estos documentos fueron publicados en 2007 por la autora en el compendio Testaments of Toluca. Aunque no se trata del primer análisis basado en testamentos indígenas, puesto que fue precedido por los trabajos de Sarah Cline y Miguel León-Portilla (Culhuacán), Nadine Béligand (Calimaya), Robert Haskett (Cuernavaca), Rebecca Horn (Coyoacán) o Matthew Restall (Yucatán), el libro tiene una dimensión más exhaustiva tanto por el volumen de documentos consultados, como por el sistemático enfoque comparativo, que facilitó la existencia de estudios anteriores. Como lo advierte la misma autora, su reflexión se inscribe en la corriente historiográfica de la Nueva Filología, ya que considera que los textos escritos por actores indígenas en sus propias lenguas son los que mejor permiten entender la sociedad autóctona «desde dentro». Sin embargo, Pizzigoni no excluye el uso de fuentes en castellano, cuando estos facilitan la contextualización de los testamentos indígenas dentro de escenarios sociopolíticos más amplios que la unidad familiar o la comunidad indígena en sí mismo. De este modo, el libro contiene valiosas aportaciones no sólo acerca de las estrategias indígenas de herencia, sino también sobre la estructura de los complejos residenciales, la naturaleza de los lazos familiares, las formas y expresiones de lo religioso dentro de los ámbito doméstico y comunitario, la tenencia de la tierra y las modalidades de su adquisición y traspaso, la lengua náhuatl y, finalmente, la identidad y estatuto social de los oficiales de las repúblicas indígenas.

El libro está organizado en tres partes, que corresponden a distintos niveles de interacción dentro de las comunidades autóctonas: el complejo residencial, la gente y sus actividades, y los aspectos corporativos. Según Pizzigoni, en el Valle de Toluca el complejo residencial incluía los edificios principales, las imágenes religiosas y las tierras de cultivo. Por lo general, estas no formaban espacios contiguos, sino que estaban esparcidas por el campo, de modo que los testadores trataban de ubicarlas con la mayor precisión posible gracias a señales tanto naturales como artificiales. La autora subraya que la tenencia de la tierra no era comunal sino corporativa, puesto que la distribuían los oficiales del cabildo indígena entre los vecinos, pero que, posteriormente, estos las cultivaban y transmitían de forma individual. También apunta que, a partir el último tercio del siglo xvii, se generaliza la presencia de estatuas y lienzos de santos en los hogares indígenas, dejando éstos de ocupar estructuras separadas para integrar las casas principales. En las mismas fechas, se impone la tendencia consistente en evitar la fragmentación del complejo residencial y en dotar al heredero principal, por lo general el hijo mayor, de una extensión de tierra suficiente para mantener el hogar. Aun así, los testadores siguen esforzándose por no excluir a los demás herederos, cediéndoles pequeñas parcelas de terrenos e imágenes religiosas. De hecho, Pizzigoni pone de manifiesto la existencia de una estrecha relación entre tierras y santos, dado que no pocos testadores donaron parte de sus terrenos al santo patrón de la comunidad —y a la cofradía encargada de su culto—, o asociaron explícitamente algunas parcelas con la obligación, por parte de los beneficiarios de las mismas, de cuidar a determinadas imágenes religiosas.

Gracias a la identificación tanto de los testadores, como del escribano, ejecutores y testigos presentes en el acto testamentario, el libro ofrece, asimismo, una valiosa incursión en las principales instituciones de las comunidades indígenas del Valle de Toluca: la iglesia, la cofradía y el cabildo. Muestra la porosidad en la ocupación de los cargos, al ser común que las mismas personas fuesen primero fiscales de la iglesia y, luego, gobernadores, o a la inversa. Del mismo modo, fungir como escribano solía constituir el primer paso para acceder a oficios, ya fuera en la jerarquía eclesiástica o civil. Así, pues, los «cargos rotaban dentro de un grupo de personas que ostentaban distintos oficios en diferentes momentos» (p. 203). Pero el principal interés de esta obra tal vez radique en la capacidad de su autora para captar variaciones en los patrones lingüísticos, comportamentales y relacionales identificados, en función del género, del espacio y del tiempo. Pizzigoni pone de manifiesto un acceso diferenciado a la herencia según el sexo de los actores (ya fueran estos testadores, herederos, testigos o ejecutores), así como importantes diferencias regionales y subregionales en el estilo testamentario y en la evolución de la lengua náhuatl. El nivel de detalle que proporciona el análisis contribuye, por lo tanto, a brindar una visión dinámica de la sociedad indígena, lejos de la imagen relativamente común de una sociedad estática y tradicional, reacia a los cambios. La investigadora también llama la atención sobre el peligro de atribuir los cambios detectados a la creciente influencia de los modelos hispanos, ya que, si bien no descarta este tipo de factores, considera que para llegar a esas conclusiones se necesitarían más estudios sobre los testamentos de criollos y españoles en la Colonia. Insiste, asimismo, en la pervivencia de conceptos indígenas detrás del uso de palabras castellanas. Según Pizzigoni, la sociedad indígena del Valle de Toluca evolucionó de forma «intuitiva y natural», lo que tiene la ventaja de ofrecer una alternativa al uso más usual de los paradigmas de «resistencia consciente y adaptación».