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  • Metadata

    • Document type
      Review (monograph)
      Journal
      Mélanges de la Casa de Velázquez
      Author (review)
      • Córdoba de la Llave, Ricardo
      Language (review)
      Español
      Language (monograph)
      Français
      Author (monograph)
      • Verna, Catherine
      Title
      L’industrie au village. Essai de micro-histoire (Arles-sur-Tech, XIVe et XVe siècles)
      Subtitle
      Essai de micro-histoire (Arles-sur-Tech, XIVe et XVe siècles)
      Year of publication
      2017
      Place of publication
      Paris
      Publisher
      Les Belles Lettres
      Series
      Histoire
      Series (vol.)
      140
      Number of pages
      552
      ISBN
      978-2-251-44760-5
      Subject classification
      Local History, Economic History
      Time classification
      Middle Ages → 14th century, Middle Ages → 15th century
      Regional classification
      Europe → Western Europe → France
      Subject headings
      Arles-sur-Tech
      Gewerbegebiet
      Gewerbe
      Handwerk
      Technische Innovation
      Handel
      Geschichte 1300-1500
      Original source URL
      http://journals.openedition.org/mcv/9601
      recensio.net-ID
      c3bab5b7cde74d12a864391354102993
      DOI
      10.15463/rec.1524833069
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Catherine Verna: L’industrie au village. Essai de micro-histoire (Arles-sur-Tech, XIVe et XVe siècles) (reviewed by Ricardo Córdoba de la Llave)

La autora de la obra sobre La industria en la aldea, Catherine Verna, es profesora de Historia Medieval en la Universidad de París 8. Sus investigaciones están consagradas al trabajo en zonas rurales, a la historia de las técnicas (en particular, metalúrgicas) y a las relaciones entre ciencia y tecnología, todo ello en los siglos finales de la Edad Media. Durante los últimos años ha dirigido un proyecto de investigación internacional de la Casa de Velázquez, dedicado al análisis de Las empresas rurales en el Mediterráneo occidental (siglos xiii-xv), con el que se relaciona de forma directa el presente estudio.

Un estudio que se interroga por el papel que la actividad industrial y la innovación técnica jugaron en relación con las empresas rurales y cuyas conclusiones permiten comprobar que la Edad Media no fue solo un tiempo de señores y campesinos en el mundo rural, de oficios artesanales en el ámbito urbano, sino de actividades productivas que se extendieron por las zonas rurales para ofrecer un modelo alternativo de constitución de las bases económicas de las pequeñas aldeas. Centrado en la comarca de Vallespir (que ocupa la vertiente septentrional del macizo del Canigou) y, muy en particular, en la villa de Arles-sur-Tech (durante el período de los siglos xiv y xv en que la zona se hallaba bajo el dominio político de la corona de Aragón), la investigación se basa en las más de 2500 actas notariales que esa villa conserva para los dos últimos siglos medievales; número ciertamente sorprendente de documentos para una población de este tamaño que quizás pueda ser explicado por la relación que el notariado de la villa mantuvo con la actividad artesanal desarrollada en la comarca (pp. 51-58). Estas actas han sido revisadas con minuciosidad por la Dra. Verna, que ha sabido aprovechar su información no sólo para reconstruir la actividad industrial de la zona durante la época abordada, desde el punto de vista organizativo y técnico, sino la de los hombres que la hicieron posible.

Quizás la conclusión más destacada del trabajo sea la constatación de que la comarca de Vallespir responde al modelo de distrito industrial, definido por Philippe Braustein, como zona donde se llevó a cabo una actividad de producción cuantitativamente significativa, regular, de calidad constante, regida por una multiplicación de unidades de una producción cuyas obras sobrepasaron los límites del entorno local para alcanzar difusión internacional e hicieron posible la circulación de capitales e inversiones para la financiación de la industria (pp. 140-144). Vallespir fue un distrito metalúrgico vinculado por circulación de productos, capitales y saberes, y gestionado por empresarios rurales cuyas biografías han sido reconstruidas parcialmente desde la microhistoria (pp. 62-64).

Esa reconstrucción constituye el segundo punto destacado de la obra, el detalle de los datos biográficos de quienes trabajaron en la comarca, fundamentalmente en las ferrerías como ferrones o arrendatarios, pero también en otras ocupaciones. Sobresale el caso del boticario Urbá Aygabella, citado en numerosas ocasiones a lo largo de la obra y que aparece actuando como empresario rural con intereses muy diversos, en buena parte aunque no exclusivamente centrados en el ámbito de la minerometalurgia. Y el de otros empresarios que trabajaron bajo el signo de una pluriactividad que evidencia la necesidad de superar la interpretación tradicional del binomio actividad artesanal – actividad agrícola como exclusivo complemento de rentas (pp. 124-137). Cualquier investigador que haya trabajado con protocolos notariales sabe de la dificultad que esa documentación presenta para reconstruir las biografías personales de hombres y mujeres pertenecientes a las clases humildes de la sociedad medieval, ya sea en el mundo urbano o en el rural, y de reunir datos contrastados y significativos sobre su trayectoria vital. Este estudio destaca por hacer posible tan difícil logro y dedicar idéntico esfuerzo al conocimiento de las técnicas industriales y empresariales y al de los individuos, reflejados en su acción cotidiana individual y no como una masa anónima de trabajadores.

Un tercer y último tema sobresaliente es el análisis de la mano de obra empleada en las ferrerías de Vallespir, procedente en su mayor parte del Languedoc, Ariège y País Vasco. Los trabajadores más numerosos fueron los procedentes del mundo vasco que, entre 1440 y 1490, protagonizaron una oleada migratoria masiva fruto de la cual ha sido posible contabilizar hasta 175 vizcaínos instalados en Vallespir, como ferrones, carboneros, recueros, herreros, durante el siglo xv, sucediendo en la zona a trabajadores procedentes del Languedoc y Ariège (pp. 273-298). Las referencias ofrecidas por Verna reúnen un extraordinario interés para confirmar esa diáspora vasca, señalada en su día por investigadores como Díez de Salazar (quien documentó la amplia actividad de los ferrones vascos en el Quercy francés y en Portugal durante el mismo período), cuyas causas resultan difíciles de definir (crisis en el lugar de origen, cotización de sus conocimientos técnicos en otra región, puesta en marcha de sistemas innovadores que exigieron la presencia de trabajadores expertos), pero cuya realidad está fuera de toda duda. Y es que la población de artesanos fue, durante la Edad Media y a través de todo el continente europeo, extraordinariamente móvil, de manera que investigadores como Molà, Braunstein o Schulz han podido subrayar lo habitual de unos movimientos migratorios por motivo laboral que hicieron circular por toda Europa a oficiales especializados en los conocimientos técnicos necesarios para ejercer una labor con maestría, en ser capaces de enseñar y de transmitir el saber técnico a otros artesanos y en contribuir al desarrollo industrial de determinadas regiones, a veces gracias al impulso del poder político que tuvieron detrás de ellos.

Anexos de notas, fuentes y bibliografía, mapas a color en las páginas centrales (donde se refleja la localización de las principales poblaciones del territorio, la ubicación de las minas de extracción y de las ferrerías, o los lugares de procedencia de los trabajadores de origen vasco) y una veintena de cuadros que resumen los datos documentales más seriables, completan una obra en la que quizás se hace un excesivo uso de la bibliografía francesa y de la elaborada sobre la corona de Aragón y se echa en falta, por el contrario, una mayor utilización de bibliografía italiana y procedente de la corona de Castilla, donde estudios como los de Hilario Casado o David Carvajal habrían resultado útiles a la hora de completar y comparar temas como los de financiación de la industria y recurso al crédito.

En suma, el lector se encuentra ante una investigación ejemplar, abordada desde la micro-historia, que reconstruye las biografías de los individuos como base para conocer las actividades industriales e inscribirlas de este modo en el desarrollo de la empresa (p. 406). El análisis de la comarca de Vallespir revela la existencia de toda una industria rural, rasgo común por otra parte a muchas regiones europeas de la época bajomedieval; pero destaca por la novedad del punto de vista adoptado para estudiar el trabajo, basado en el conocimiento de la estructura y de la organización de las familias y en el uso de unas fuentes que han permitido poner en relación a todos los protagonistas del mundo laboral.